Si los habitantes de la Tierra no modifican radicalmente sus hábitos
de consumo voraz y la población mundial continúa creciendo de manera
descontrolada, las consecuencias para la naturaleza y, consecuentemente,
para las generaciones venideras, serán nefastas. Es la reflexión que la
comunidad científica internacional ha querido llevar a la mesa de
negociaciones de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible Rio+20,
que ya ha arrancado en la ciudad más turística de Brasil con asistencia
masiva de gobernantes, instituciones, organizaciones de diversa índole y
corporaciones de medio mundo.
En un documento rubricado por Global Network of Science Academies (IAP), un think tank
de la comunidad científica con sede en Trieste (Italia) que engloba a
105 academias de todo el mundo, se alerta por primera vez de los riesgos
del consumo en los países del primer mundo y de la falta de control
demográfico, principalmente en las naciones en vías de desarrollo.


GR
FR
DE
ES
IT
RU
EU